miércoles, 17 de julio de 2019

Here comes the sun...

Y como si nunca hubiera sido invierno, ni primavera... llega el verano. Lleno de grandes maravillas y terribles inconvenientes. El placentero efecto del sol, sus beneficios, nuestra evidente necesidad de exponernos a la luz solar... El daño de la radiación, la aparición de manchas, reacciones adversas a medicamentos, alergias, quemaduras... Como bien es sabido, nunca puede tenerse todo.

Sin embargo me posiciono ferozmente ante la posibilidad de poder disfrutar del sol y no pagar el caro precio de sus daños. La clave es, sin duda la constancia y un sopesado proceso de elección de productos para la protección solar. Es muy sencillo llegar a la playa, quitarnos la camiseta, ponernos un poco (bastante poco generalmente) de protección solar y pensar: "Bueno, yo ya lo he hecho todo..." Nada de eso. La clave como os digo, es la constancia. Aplicar la protección solar en los tiempos y cantidades adecuadas y además, sabiendo que es la que mejor nos va. Nadie nace sabiendo pero, oye mira lo mismo puedo echarte un cable con eso de elegir. Lo de la constancia ya es cosa tuya.

¿Qué protección me compro?
Lo primero, ten muy presente que la protección que debes comprarte es la que te guste. No vale eso de "la mejor es esta" o aquello de "huy... mi prima dice que me compre esta otra". De la misma manera que cuando nos sentamos plácidamente en una terraza y se acerca la camarera y nos pregunta: "¡Hola chicos!, ¿qué os pongo?" Tenemos muy claro que lo que sea que vamos a pedir, es porque nos apetece. Nadie tiene que elegir por nosotros si tenemos la posibilidad de elegir. Pues con la cosmética de elección activa (término que me atrevo a acuñar para ese tipo de cosmética que compramos y usamos con un fin práctico más allá de la estética, el ocio o el placer, pues persigue un fin cercano a la salud o la preservación de la misma) pasa igual. Nosotros decidimos qué queremos, en función de nuestra necesidad.

Pongamos un ejemplo: Hola, tengo 30 años, soy un chico súper dinámico, que voy todo el día de acá para allá en mi patín eléctrico y con suerte me acuerdo de llevar una botella de agua en mi mochila, para beber de vez en cuando. Paso bastante tiempo al aire libre, a casi cualquier hora, incluso en esas donde el asfalto podría hacer que me derritiera. Pero mi ritmo de vida manda y yo no puedo, ni quiero parar. En lo que llevamos de verano me he quemado dos veces la nariz y he empezado a notar pecas y marcas que juraría no tenía el año pasado por estas fechas. ¿Qué estoy haciendo mal? o mejor dicho, ¿qué no estoy haciendo?

Bueno, ¿alguien se identifica? Al menos en eso de "¿qué no estoy haciendo bien?". Es evidente que por mucha prisa que tengamos o por mucha que sea la carga de trabajo de nuestra jornada, el sol ni se esconde para nosotros ni irradia menos. La clave somos nosotros mismos y nuestra capacidad para encontrar el equilibrio. En este caso concreto no hay duda. Nuestro amigo necesita una protección solar tan rápida y dinámica como él. Un spray transparente de efecto no graso, que se aplique fácilmente sin manchar ni dejar trazas blancas en su probable e increíble barba hipster. Por dar datos podría recomendarle el Spray Transparente con SPF 50+ de Isdin, que le dará holgadamente 2 horas de máxima protección y que podrá reaplicar en cualquier lugar, incluso en un semáforo. Si queremos un efecto matificante porque nuestro chico "non-stop" tiene la piel mixta o grasa, le recomendaremos la Bruma Facial de Anthelios con SPF 50+ efecto mate, que es brutalmente perfecta por tamaño y eficacia para llevarla en la mochila o en el bolso. No hay excusa para no estar fotoprotegido.

Si pulsáis sobre los enlaces de los productos podréis tener un ejemplo de varias webs que los venden y algunos precios de referencia. Como siempre intento trasladar en mis posts, el mercado es muy libre, muy variable y muy loco a veces, por lo que mis sugerencias son solo eso, puntos de partida para que seáis vosotr@s mism@s quienes os lancéis al increíble mundo de las compras de cosmética por internet. Sin probar físicamente los productos y sin tener la opción de decidir si nos gusta o no ese acabado, esa textura o ese color, me queda deciros que aquí la que os habla está encantada de daros toda la información posible con la que pueda contar, para ayudaros a conseguir ese arduo objetivo: hacer un pedido online, que llegue a casa pronto y cuando lo abres y lo usas te des cuenta que... LO HAS PETADO.

Así que, si este verano estáis aburridos y os apetece dejar alguna consulta/duda/cualquier cosa en este blog, estaré encantada de ayudaros y con suerte, incluso encontrar la respuesta que buscabais.

Coleguis... dejaros de plamplinas y poneros protección solar. Nuestro cuerpo, nuestra piel es como ese precioso papel de regalo con burbujas por dentro que nos envuelve y protege, que importa y forma parte del todo, que no tiene que ser superficial si desde dentro lo sentimos como muy nuestro.

Love&Sun 

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