viernes, 13 de julio de 2018

Súper verano súper fácil

Hola de verano caluroso, que al final ha llegado sin tregua. Viene para quedarse muchos días y a parte de darnos alegrías, ratitos buenos, vacaciones para los más privilegiados y algún que otro momento de desconexión, también llega y nos deja la piel un poco bastante (mucho en algunos casos) seca. Lo peor es que nos parece normal, algo propio de los meses de calor. Siendo sinceros, tal vez de no beber toda el agua que debemos y de alguna que otra exposición solar en exceso.


Pues bien, si el verano es alegría, démosle alegría al cuerpo, con algún que otro mimito en forma de loción, crema o incluso aceite. Porque problemas hay muchos pero es que soluciones, hay muchas más.

Paso primero: beber mucha agua.
Que quede claro que, no hay crema ni gel corporal que hidrate como lo hace el agua que bebemos o ingerimos con los alimentos. Esta es una verdad que, no podemos dejar que se nos escurra entre los dedos. Beber agua es imprescindible y en épocas estivales aún más. Nuestra piel transpira y genera mayor cantidad de sudor en busca de una temperatura regulada y un mantenimiento óptimo de nuestras funciones, incluso a 40 grados a la sombra. Sin una buena hidratación eso no es posible y podemos sufrir las consecuencias (desvanecimientos, golpes de calor, etc.). Así que el primer consejo es: BEBER MUCHA AGUA.

Paso segundo: cuanto menos ropa, mayor exposición cutánea.
Es evidente que en verano nuestra piel está más expuesta no sólo a la luz solar, sino a los cambios que se producen en el ambiente: aire acondicionado, cambios en la humedad ambiental, actividades al aire libre, vegetación, arena, tierra, polvo, agua clorada, agua salada, etc. No en todos los casos estas variaciones suponen un peligro ni atentan contra nuestra salud, pero si no controlamos la exposición a estos factores podemos sufrir las consecuencias (quemaduras solares, irritaciones en pliegues o zonas expuesta a humedad y calor, reacciones alérgicas, picaduras, etc.). Puesto que este punto llevaría días para ser desglosado os resumiré mucho: SENTIDO COMÚN, PROTECCIÓN SOLAR Y UNA BUENA CREMA CALMANTE. 


En cuanto a la crema, siempre es bien recibida por aquel que la necesita un producto de los que me gusta llamar "crema botiquín". Sin tener en su composición corticoides ni similares, que sea una crema polivalente, tipo Cicaplast de La Roche Posay, Cicalfate de Avène o Cicabio de Bioderma. Porque si sois cautos e intentáis sacar el máximo partido a cada jornada de verano en la playa, campo, o donde queráis y vais preparados con lo mínimo para cuidar vuestra piel y la de los vuestros, seguramente todo irá bien.

Me gusta inventarme reglas que simplifiquen la información (y con suerte incluso rimen) como estas:
- "Verano, sol y calor... recuerda, sombrero, agua y protección (solar se entiende)"
- "Excursiones por el campo, mejor pantalón largo"
- "Con la protección solar disfrutas de lo mejor del sol"
- "Alternar agua o una bebida no alcohólica, por cada cerveza o similar" ya que la deshidratación que produce el alcohol es importante siempre, pero junto a la exposición solar y las altas temperaturas, debe ser tenida muy en cuenta.

Paso tercero: cuando cae el sol, cae una ducha (tibia por favor) y un buen aftersun.
Qué maravillosa es la sensación de haber estado disfrutando de un día de ocio, cerca del mar o en la montaña, con la naturaleza o incluso haciendo turismo urbano, cuando vuelves a casa, al hotel o donde te hospedes y te das una buena ducha. El agua sin la que no somos nada, nos reconforta incluso desde el exterior. Preferiblemente con agua a una temperatura tibia, nada de muy caliente. Es en este momento de relax precisamente bajo la ducha donde nos damos cuenta que, igual algún hombro se ha quedado pobre de protección solar y esta un poco rojo; que tenemos un pequeño sarpullido en un tobillo; que nuestros codos están muy secos y nuestros pies doloridos. Heridas de guerra del verano. Todo un clásico que no cambia. Pero tenemos soluciones:

- Tras una exposición solar es muy adecuado aplicar un aceite de ducha (de esos que se ponen y no se enjuagan) o una buena loción hidratante por todo el cuerpo. De pies a cabeza, sin olvidar una hidratación específica facial. La piel lucha cuando recibe radiación y la protección no puede hacerlo todo. Está en nuestra mano ayudarla a recuperarse y seguir el ritmo.


- Pies que arden y están muy secos tras una larga caminata. Un baño de pies con un poco de sal sienta pero que muy muy bien. Remedio antiguo pero eficaz. Entrando en cosmética, es muy fácil potenciar el efecto de una hidratante de pies (a ser posible rica en aceites esenciales calmantes y refrescantes), poniendo la crema y justo después, y antes de irnos a dormir, unos calcetines de algodón. Es muy importante que sean 100% algodón para que transpiren y hagan efecto "mascarilla de pies" sin macerar la piel.

- Si te has quemado, a parte de echarte la culpa (lo cual no sirve para nada), mejor "échate aloe" que regenere el asunto, dúchate con agua tibia y evita la exposición solar los próximos días.

Es cierto que va genial y sus propiedades son muchas y muy buenas, sin embargo podemos ayudarlo con una pomada que cree una capa protectora (las crema tipo botiquín que os comenté más arriba irían muy bien en este caso) sobre la piel dañada y ayude a la estrella del momento, al aloe vera. Nada de pasta de dientes o inventos varios que, más que ayudar empeoran el cuadro. Y por supuesto, si hay una quemadura con ampollas, heridas o si se produce fiebre, debemos no manipular las lesiones, lavarlas sólo con agua y acudir al médico o centro de salud más cercano, sin dudar.

Y poco más añadiré ya porque, de lo contrario podéis quedaros dormidos con tanto que os cuento.
Si tenéis alguna duda o consulta, si hay algún producto que no sabéis bien cómo usar o si necesitáis más información, por favor dejadme un comentario y os responderé.

Muchas gracias por vuestro tiempo y feliz verano a tod@s.

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